¿CUÁLES SON LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS QUE VIVEN CON VIH?

Todos los seres humanos, por el sólo hecho de ser personas, gozamos de los mismos derechos, los cuales deben ser respetados de manera igualitaria. Así lo establece nuestra Constitución Nacional en su Art. 16: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: No hay en ella fueros personales, ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad […]”.  Esto quiere decir que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos sin diferencia de sexo, raza, edad, condición social, de salud.
El sida ha venido actuando como agente multiplicador de viejas prácticas discriminatorias; no sólo es una enfermedad, también es un problema social, ya que la propagación de la infección se apoya en una serie de construcciones sociales, miedos y prejuicios.
Las personas infectadas de vih cada día ven afectados sus derechos al no ser tratados de forma igualitaria en los distintos ámbitos sociales tales como educación, salud, trabajo, etc.

SI ESTÁS CONVIVIENDO CON EL VIRUS VIH / SIDA ¿CUÁL ES TU PRIMER DERECHO?

Tu primer derecho es saber que tenés derechos, que si sos VIH positivo no tenés la obligación de decirlo, ni por qué padecer o sufrir actos de discriminación.
Estar infectado de VIH no es impedimento para desarrollar cualquier actividad y gozar plenamente de todos los derechos.

¿CUÁLES SON LOS DERECHOS QUE ESTA LEY GARANTIZA A PERSONAS
INFECTADAS CON VIH / SIDA?

DERECHO A LA SALUD, DERECHO AL TRABAJO Y DERECHO A LA INTIMIDAD.

DERECHO A LA SALUD: El acceso a la atención sanitaria en nuestro país está formalmente garantizado para toda la población, incluido en la Constitución Nacional y en los Pactos Internacionales.
En 1995 se aprobó la ley 24.445 que establece que las obras sociales tienen la obligación de brindar los tratamientos médicos, psicológicos y farmacológicos a las personas que viven con VIH/sida.
Además, en 1996 se incorporó la ley 24.754 que establece que los seguros de salud privados y la medicina prepaga tienen la obligación de atender sin costo adicional a las personas con VIH/sida.
Por último, la ley 25.543 de salud pública establece la obligación de ofrecer el test de diagnostico del vih a toda mujer embarazada como parte del cuidado prenatal normal.
Para aquellas personas que no tienen obra social y/o prepaga es el Estado, a través de los hospitales públicos, quien brindará la atención necesaria como así también el suministro de medicamentos.

Este derecho a la salud no debe entenderse solo como el derecho a estar sano, porque el servicio que garantice el goce de salud a las personas debe estar acompañado por una serie de condiciones y libertades.

Algunas de estas condiciones son:
Buena alimentación nutricional y actividad física,
La vivienda y el acceso a agua limpia y potable,
Condiciones sanitarias adecuadas,
Trabajo seguro y saludable,
Un ambiente sano para vivir.
Las libertades se asocian con:
Control del propio cuerpo,
Libertad sexual y reproductiva,
Derecho a no padecer injerencias en el cuerpo (transfusión de sangre, tratamiento o intervención quirúrgica).

DERECHO AL TRABAJO:
Es el derecho que tiene toda persona de entablar una relación laboral o de ejercer una actividad de forma autónoma o independiente. Pertenece a los derechos sociales consagrados en el Art. 14 de la Constitución Nacional.
El Art. 14 bis habla de los derechos que tienen los trabajadores, que por lo tanto deben ser respetados por los empleadores y las personas en general. A estos se le suman los derechos enumerados en el Art. 16, que garantizan la igualdad de todas las personas ante la ley y establece que la única condición para trabajar es la idoneidad.
Las personas infectadas de vih ven vulnerado este derecho de diferentes maneras, tanto por parte de los empleadores como de los mismos compañeros de trabajo. Las formas más comunes de vulneración pueden ser:
Discriminación en las condiciones de ingreso al trabajo,
Exclusión por los mismo compañeros y un trato distinto con respecto a los demás,
Despidos injustificados cuando conocen la situación del trabajador, alegando otras causas.

Es importante saber que:

Una persona infectada por vih/sida no tiene afectada su capacidad para desarrollar sus actividades en un puesto de trabajo. Tampoco puede infectar a sus colegas a través de contactos casuales, a menos que mantengan relaciones sexuales sin preservativo o compartan agujas con él.
Las pruebas médicas para detectar el vih antes o durante su contratación no son obligatorias.
La información de si alguien está infectado por el vih o tiene sida debe ser confidencial.
Un trabajador no tiene la obligación de informar al empleador si tiene o no VIH/sida.
Estar infectado no es motivo suficiente para rescindir un contrato de trabajo. Las  personas que están infectadas por VIH/sida pueden seguir en sus puestos laborales mientras sean médicamente aptas para realizar el trabajo.
Las personas que están infectadas por vih/sida tienen derecho a recibir la remuneración y las prestaciones sociales y de seguro correspondientes a su trabajo.
Es obligación de los empleadores y sindicatos establecer un plan de formación para aquellos trabajadores que de manera habitual u ocasional corran riesgos por estar expuestos al contacto con materiales que posibiliten la infección del VIH.
Los trabajadores infectados por el VIH deben ser protegidos frente a cualquier discriminación.

DERECHO A LA INTIMIDAD: Es uno de los derechos garantizados por nuestra Constitución en su Art. 19, como así también por la Convención de Derechos Humanos, donde se establecen el principio de dignidad de la persona humana y el respeto a su intimidad. Esto se llevaría a la práctica a través del ejercicio del Consentimiento informado.
¿Qué es el consentimiento informado?

Podemos definir al  consentimiento informado como la conformidad del paciente (y/o padre, tutor o encargado, en caso de menores o incapaces) para recibir un tratamiento médico o intervención quirúrgica luego de haber recibido por parte de los profesionales toda la información necesaria para tomar una decisión voluntaria.

En los caso del VIH/SIDA, el consentimiento informado es específicamente obligatorio e incluso acarrea sanciones para quienes omitan realizar esta tarea. Así lo establece la Ley  Nacional de sida y su decreto reglamentario. Estas normas determinan que el médico tratante establecerá las medidas de diagnóstico a que se someterá el paciente, las que llevará adelante sólo con su previo consentimiento y le asegurará la confidencialidad y confirmación de los resultados y el asesoramiento debido. Según la legislación, la información previa debe ser comunicada al paciente a través de una notificación clara, segura y que no genere dudas. Debe tener carácter reservado y el original debe ser entregado personalmente al portador del virus del VIH, mientras que el duplicado queda en poder del médico. Este consentimiento se le pedirá al paciente cada vez que se realicen pruebas de laboratorio para diagnóstico de VIH. No hacerlo es una falta de ética y constituye una violación a la ley.

¿Qué debe contener el consentimiento informado?

El consentimiento informado debe contener una clara expresión de la voluntad del paciente, libre de toda presión externa. En él debe expresarse la capacidad de decisión del paciente o de su representante legal y una información amplia y clara de la práctica, estudio o tratamiento que se le propone hacer.

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